Cómo nació Estudio Grace: del local de decoración al diseño de interiores

 

Cuando un sueño cambia de forma

Wuauu...

Estoy sentada escribiendo este artículo y ni yo misma puedo creer que todo se esté dando con tanta naturalidad.




Durante mucho tiempo pensé que algunas decisiones habían sido retrocesos. Que ciertos pasos habían sido fracasos. Sin embargo, hoy puedo ver algo que antes no veía.

Cada paso que di en estos últimos años fue en la misma dirección.

La aparición de Estudio Grace fue casi como un embarazo.

Una mujer queda embarazada y durante nueve meses no ve al bebé. Pero mientras tanto, algo está creciendo, formándose y preparándose para nacer.

Creo que con Estudio Grace pasó exactamente eso.

Desde que tengo uso de razón me encantó ambientar espacios. Siempre disfruté transformar una casa en un hogar cómodo, vivible y hermoso para habitar.

Por eso deseaba tanto estudiar Diseño de Interiores.

Y por eso también soñaba con tener un local de decoración.

Las dos cosas llegaron en el momento adecuado. Ni antes ni después. Casi en simultáneo.

Sin embargo, después de dos años de trabajo tuve que cerrar el local físico y trasladarlo a casa, transformándolo en un showroom.

Al principio lo viví como una pérdida.

Como un fracaso.

También tuve que postergar mis estudios durante un tiempo. Seguía trabajando en el consultorio, Virgy terminaba el secundario y había que acompañarla en una de las decisiones más importantes de su vida: elegir una carrera, buscar departamento, ayudarla a amueblarlo y aprender a verla crecer.

Fueron años de muchos cambios.

Pero también fueron años hermosos.

Porque no hay nada más lindo que ver a los hijos encontrar su camino.

Hoy en casa quedamos tres: mi esposo, mi hijo adolescente de 16 años y yo.

Y también quedaron muchas ideas.

Siempre estuvo presente mi amor por el diseño y mis ganas de retomar la carrera.

Ese sueño parecía demorarse, pero nunca desapareció.

Porque algunas cosas tardan.

Pero llegan.

Hoy estoy escribiendo este artículo desde la computadora de Estudio Grace.

Una habitación de mi casa que se convirtió en mi estudio, mi showroom y, sin dudas, uno de mis lugares favoritos.

Aquí recibo clientes con cita previa.

Charlamos.

Compartimos ideas.

Pensamos juntos cómo mejorar un espacio.

Asesoro a mujeres que me muestran fotos de sus hogares y buscan ayuda para encontrar colores, textiles, iluminación o pequeños cambios que hagan que su casa se sienta más cálida y armoniosa.

Aquí también subo productos a Mercado Libre y a mi tienda online.

Aquí escribo en este blog.

Y aquí mismo volví a abrir mis apuntes de Diseño de Interiores para preparar los finales de primer año y poder comenzar segundo año sin materias pendientes.

Algunos fines de semana viajamos a Corrientes para visitar a nuestra hija.

Disfrutamos esos encuentros profundamente y volvemos a casa llenos de energía para seguir transitando esta etapa tan especial.

Y entonces entendí algo.

Estudio Grace no nació cuando cerré el local.

Estudio Grace nació mucho antes.

Nació cada vez que ayudé a alguien a imaginar un hogar más cálido.

Nació cada vez que una clienta me mostró una foto de su casa buscando una opinión.

Nació cada vez que confirmé que lo que más me gusta no es vender objetos, sino ayudar a las personas a crear espacios donde sentirse bien.

Porque si algo aprendí en este camino es que el hogar no es solo un lugar.

Para mí, el hogar es un refugio donde disfrutar y descansar.

Y tal vez Grace siempre quiso ser justamente eso.

Hoy me siento profundamente agradecida.

Por los cambios.

Por los aprendizajes.

Por los caminos que no entendí en su momento.

Y por descubrir que algunos sueños no desaparecen.

Simplemente cambian de forma.

Publicar un comentario

Instagram

Gras Aguirre . Designed by Oddthemes