Lo que encontré en una hora de pilates: bienestar, movimiento y tiempo para mí


 

Lo que encontré en una hora de pilates

Si hace algunos años alguien me hubiera dicho que iba a esperar con entusiasmo los días de pilates, probablemente me habría reído.

Nunca fui una persona fanática de los gimnasios. Siempre admiré a quienes encontraban placer en entrenar, en levantar pesas o en correr kilómetros, pero a mí me costaba conectar con ese mundo. Lo intentaba, iba algunas veces y después terminaba abandonando.

Sin embargo, hace un tiempo apareció el pilates.

Y lo que encontré fue mucho más que una actividad física.

Dos veces por semana compartimos una hora un pequeño grupo de mujeres. Somos cuatro alumnas y nuestra profesora, Rocío, una joven que podría ser hija nuestra por la diferencia de edad, pero que tiene una capacidad enorme para hacernos sentir cómodas, acompañadas y bienvenidas.

Llegamos con nuestras historias, nuestras preocupaciones, nuestras obligaciones del día y, durante una hora, nos dedicamos simplemente a mover el cuerpo.

Charlamos.

Nos reímos.

Nos quejamos un poco cuando el ejercicio se pone difícil.

Y volvemos a reírnos.

Desde afuera, algunos movimientos parecen sencillos. Incluso elegantes. Hay ejercicios que nos hacen ver como si estuviéramos flotando suavemente. Pero quienes los hacemos sabemos la verdad: al día siguiente las piernas, los brazos y hasta músculos desconocidos se encargan de recordarnos el esfuerzo realizado.

Y, sin embargo, volvemos.

Porque el beneficio no está solamente en el cuerpo.

Está en la mente.

En esa sensación de bienestar que queda después.

En el placer de compartir un espacio agradable.

En el hecho de regalarnos una hora para nosotras mismas en medio de agendas llenas de responsabilidades.

Con los años aprendí que el bienestar no siempre llega a través de grandes cambios. Muchas veces aparece en pequeños rituales semanales, en actividades simples que nos ayudan a respirar un poco mejor y a sentirnos más conectadas con nosotras mismas.

Para mí, hoy, una de esas cosas es el pilates.

No porque busque tener el cuerpo perfecto.

No porque quiera cumplir una meta deportiva.

Simplemente porque me hace bien.

Y a esta altura de la vida, descubrir algo que nos hace bien ya es una razón suficiente para seguir haciéndolo.

Publicar un comentario

Instagram

Gras Aguirre . Designed by Oddthemes